Cuando surgieron los primeros informes de una inusual enfermedad pulmonar en Wuhan, la mayoría de nosotros pensamos que era sólo una nota al margen. Un nuevo patógeno, en algún lugar de China - eso es lo que oíamos de vez en cuando. Pero en pocas semanas, la situación cambió radicalmente. Las fronteras se cerraron, las escuelas cerraron, se cancelaron eventos. Había incertidumbre, y de repente este virus afectaba a todo el mundo, directamente.
Con un poco de distancia, hoy en día se puede percibir que siguen pasando muchas cosas bajo la superficie. Mucha gente tiene la sensación de que entonces no todo era abierto, no todo estaba claro y no todo se comunicaba plenamente. Cualquiera que intente encontrar información objetiva sobre el origen del virus se topará rápidamente con contradicciones, lagunas y relatos contradictorios. Precisamente por eso, merece la pena tratar el tema con calma y claridad, sin prisas, sin polémicas, sin encasillamientos.
Últimas noticias sobre el SRAS-CoV-2
10.01.2026: Una corriente Reportaje en el Berliner Zeitung analiza una carta abierta de Robert F. Kennedy Jr. en la que se dirige directamente a la diputada del Bundestag Nina Warken. Entre otras cosas, Kennedy pide una reevaluación y posibles procedimientos contra los médicos en relación con la pandemia de coronavirus. El artículo cita la carta de Kennedy y también incluye el tuit original con vídeo en el que se comunica la carta. Este acontecimiento vuelve a plantear cuestiones fundamentales sobre la responsabilidad, el Estado de Derecho y la evaluación médica, y al mismo tiempo enlaza con nuestro artículo existente sobre el coronavirus. Por lo tanto, el artículo de fondo se complementará ahora con este caso actual para incluir categorizaciones de los procesos legales, las expectativas públicas y los límites de la crítica y la evaluación legal en el contexto de la pandemia.
Por qué escribo este artículo: antecedentes personales
Recuerdo bien cómo, en los meses anteriores Corona había visto una entrevista con Karl Lauterbach. En aquella época, hablaba de vacunas de ARNm, antes de que la palabra „corona“ tuviera siquiera un significado. En esta entrevista, parecía optimista, pero también cauto. Dijo que la tecnología del ARNm era prometedora, pero que aún no estaba totalmente desarrollada. Los efectos secundarios eran todavía demasiado considerables y esperaba que pasaran al menos diez años antes de que algo así estuviera listo para el mercado. Por cierto, esta entrevista se realizó poco tiempo después y ya no se puede encontrar en el centro multimedia ni en YouTube.
Menos de seis meses después, todo cambió de repente. Llegó la pandemia, y pocos meses después estas mismas vacunas estaban disponibles con autorización de emergencia. Para mucha gente, esto era lógico: la investigación podía acelerarse si había suficiente presión, dinero y recursos. Sin embargo, a mí personalmente me pareció una ruptura de la narrativa, y decidí distanciarme de esta vacunación.
El virus me afectó de todos modos, probablemente en una de las últimas variantes. Fue desagradable, pero pasó. Pero lo que me molestó especialmente en aquel momento: Mis hijos no tenían la misma opción. En muchos colegios, eso significaba que los niños apenas podían participar en ciertas actividades sin estar vacunados. Aún recuerdo que fui a casa de mi ex mujer e intenté influir, no por rencor, sino por preocupación. Por desgracia, no funcionó porque había demasiada presión por parte del Estado.
Se lo digo por una sencilla razón: este tema me afecta personalmente. Y creo que afecta a mucha gente de forma muy similar. La pandemia no fue sólo un acontecimiento médico: fue una experiencia que tuvo un profundo impacto en las familias, las decisiones y las relaciones.
Teniendo esto en cuenta, es comprensible que las preguntas sobre el origen del virus estén tan a menudo asociadas a emociones fuertes. Sin embargo, o precisamente por eso, es importante hablar de ello con calma, claridad y respeto.
Por qué el origen de un virus es mucho más que una cuestión académica
Uno podría estar tentado de decir: „No importa de dónde venga: ocurrió“.“ Pero no es tan sencillo. Dependiendo de dónde proceda el SARS-CoV-2, se pueden extraer conclusiones completamente distintas para el futuro:
- Origen natural (zoonosis)Luego tenemos que hablar de cómo tratamos los mercados de animales salvajes, el comercio mundial y la cría de animales. ¿Qué interfaces entre humanos y animales propician esos saltos? ¿Qué condiciones los favorecen?
- Accidente de laboratorioEntonces tenemos que hablar de bioseguridad. De transparencia en las instituciones de investigación. De reglas, normas y mecanismos de control.
- Generación o manipulación selectiva en laboratorioLuego hay cuestiones éticas fundamentales: ¿Hasta dónde puede llegar la investigación? ¿Quién decide? ¿Y qué sistemas de seguridad necesita una sociedad moderna?
En cualquier caso, el origen no es un asunto menor, sino un factor clave para futuras decisiones.
La confianza y las heridas que aún perduran
Lo que todavía persigue a mucha gente hoy es la sensación de que no todo se dijo abiertamente en la comunicación pública. La gente percibe cuando las cosas están difuminadas. Se dan cuenta de cuándo ciertas preguntas no son bienvenidas. Y tienen un sentido muy agudo de cuando la información no está claramente separada - por ejemplo, cuando opinión y hecho se mezclan.
Desde el principio se decidieron muchas cosas, sobre todo en relación con el origen del SRAS-CoV-2, aunque la situación de los datos era irregular. En algunos casos, las críticas no se refutaron objetivamente, sino que simplemente se desestimaron. Esto no crea confianza, sino distancia. Y esta distancia sigue teniendo efecto hoy en día. Por eso este artículo no trata de „tener razón“, sino de arrojar luz sobre un tema que estuvo muy cargado desde el principio.
Encuesta actual sobre la confianza en la política
Por qué este artículo yuxtapone varios puntos de vista
Hay muchos textos sobre el origen natural. Se pueden encontrar en portales de noticias, en los principales medios de comunicación y en declaraciones oficiales. Otros puntos de vista, en cambio, sólo suelen mencionarse de pasada, o en un tono más peyorativo que factual.
Pero la realidad es que hay varias hipótesis serias sobre el origen. Con diferentes argumentos, puntos fuertes y débiles. Por ello, este artículo las presenta:
- la visión tradicional,
- la hipótesis del accidente de laboratorio,
- la tesis de la producción dirigida en laboratorio,
y las teorías marginales políticamente coloreadas codo con codo. No juzgo ni defiendo nada. Sólo describo lo que dicen los respectivos grupos y por qué. Cada lector puede juzgar por sí mismo.
Una introducción tranquila a un tema difícil
La pandemia fue un punto de inflexión. Muchos han sufrido pérdidas personales, han tenido preocupaciones económicas o han tenido que tomar decisiones que les han destrozado por dentro. Todo esto forma parte de la historia de este virus, y explica por qué merece la pena abordar el tema de los orígenes con especial cuidado y respeto.
Por ello, en el próximo capítulo introduciremos suavemente el primer punto de vista principal: la suposición de un origen natural, tal y como se representa tradicionalmente en virología. A partir de ahí, avanzaremos paso a paso hasta llegar a las hipótesis de laboratorio, que a menudo sólo se mencionan de forma marginal en el debate público.

Las explicaciones clásicas: Origen natural (zoonosis)
En la virología tradicional, existe un supuesto básico obvio: los virus que aparecen por primera vez en los seres humanos suelen proceder del reino animal. Este ha sido el caso de muchas enfermedades infecciosas conocidas, y el SRAS-CoV-2 se ha considerado desde el principio bajo este prisma. En este capítulo analizaremos cómo funciona esta explicación clásica, qué argumentos la avalan, pero también en qué puntos esta argumentación se debilita o permanece abierta.
¿Qué se entiende por „origen natural“?
Cuando los expertos hablan de „origen natural“ o zoonosis, se refieren básicamente a lo siguiente: Un virus circula inicialmente en una población animal, a menudo de forma inadvertida. En determinadas condiciones, llega a los humanos, por ejemplo a través de:
- Contacto con animales salvajes (caza, mercados, cría),
- Cría de animales (granjas de engorde, granjas peleteras),
- o formas mixtas (por ejemplo, animales salvajes vivos en los mercados).
A veces, esta transición es una „rama muerta“: el virus salta brevemente, pero no puede propagarse bien entre las personas. En raras ocasiones, el „salto con conexión“ tiene éxito: el virus puede propagarse de persona a persona, muta y se adapta - surge una nueva enfermedad infecciosa humana.
En el caso del SARS-1 (2002/2003), por ejemplo, es probable que viajara a través de gatos subrepticios, con el MERS a través de camellos y con otros patógenos a través de diversas especies de animales salvajes. Para muchos virólogos, por tanto, era inicialmente obvio:
„El SARS-CoV-2 probablemente habrá seguido la misma ruta, sólo que a través de otras especies animales“.“
Argumento 1: La proximidad a coronavirus de murciélagos conocidos
Un argumento central a favor del origen natural es la relación genética. Si se compara la composición genética del SARS-CoV-2 con la de otros coronavirus conocidos, se observa que
Hay coronavirus de murciélagos que son muy similares, por ejemplo, de regiones de China y el sudeste asiático. Existen diferencias entre estos virus y el SARS-CoV-2, pero dentro de un marco que puede entenderse como el resultado de la evolución natural. Desde el punto de vista de muchos investigadores, esto sugiere que el SARS-CoV-2 no es una construcción completamente „extraña“, sino que encaja en un linaje conocido de coronavirus. Así que la idea es:
En algún lugar de la naturaleza había una población de murciélagos con virus similares al del SRAS. Mediante mutaciones y cruces (recombinación), se creó un virus que -con o sin huésped intermediario- pasó a los humanos.
Donde este argumento es fuerte:
- Sabemos que los murciélagos son un gran reservorio de coronavirus.
- De hecho, conocemos virus que tienen una estructura similar.
- No hay nada fundamentalmente „antinatural“ en la estructura general del virus: encaja en la familia de los coronavirus.
Donde este argumento se debilita:
A pesar de una intensa búsqueda, todavía no se ha encontrado un „virus padre“ claro que explique el SRAS-CoV-2, salvo por algunos matices. Hay lagunas: Sólo se puede trazar aproximadamente el camino, pero no se puede decir específicamente: „Aquí, este murciélago exacto, este granero, este mercado“. Dicen los críticos: „El hecho de que existan virus similares no significa que este virus exacto surgiera de forma natural. Sólo demuestra que la familia es grande“.“
Argumento 2: Paralelismos con brotes anteriores (SARS, MERS & Co.)
Otro componente de la explicación clásica es la Una mirada al pasado. Durante el primer brote de SRAS, a principios de la década de 2000, se identificaron posteriormente animales (por ejemplo, gatos subrepticios) que presumiblemente portaban el virus como huésped intermediario. En el caso del MERS, mucho apunta a los dromedarios como reservorio importante. Otros virus (por ejemplo, los de la gripe) también han saltado repetidamente de poblaciones animales a humanos a lo largo de la historia. La lógica detrás de esto es simple: lo hemos visto ocurrir muchas veces antes - por lo que es razonable que sea similar esta vez también.
Fuerza de este argumento:
Se basa en la experiencia histórica y en numerosos ejemplos documentados. Lo demuestra: Los saltos zoonóticos no son nada exótico, sino la norma.
Debilidad del argumento:
Se trata esencialmente de una analogía: „Antes era así, así que probablemente ahora también lo sea“. Que el paralelismo sea realmente cierto depende de si se pueden encontrar pruebas concretas, algo de lo que aún hoy se carece. Dicen los críticos: „Que haya ocurrido algo similar en el pasado no significa automáticamente que esta vez haya sido igual, sobre todo porque estamos hablando de una ciudad en la que también hay laboratorios de alta seguridad trabajando exactamente en este tipo de virus.“
Argumento 3: Las primeras caídas y el mercado de Huanan
En muchas representaciones, el Mercado de marisco de Huanan, en Wuhan como posible punto de partida. El argumento clásico: muchos de los primeros casos conocidos tenían relación con este mercado. Además de pescado, en el mercado también se comercializaban otros animales, incluidas especies que podrían ser posibles huéspedes intermediarios (por ejemplo, perros mapaches). Más tarde, se descubrió que las muestras del mercado contenían rastros de SARS-CoV-2, así como material genético animal.
La imagen que surge: Un mercado en el que diferentes especies animales entran en estrecho contacto, en una gran ciudad en la que circula mucha gente: un lugar ideal para que salte una zoonosis.
Fuerza de este argumento:
- Existe una clara acumulación espacial al principio de los casos conocidos.
- Los mercados con animales vivos se consideran „focos“ de nuevas infecciones por epidemias anteriores.
- La mezcla de muchas especies en un espacio reducido es problemática desde el punto de vista biológico.
Debilidad del argumento:
El mercado también puede haber sido un amplificador, no necesariamente el origen. Esto significa que alguien infectado acude al mercado, infecta a muchas personas allí, y luego en retrospectiva parece que el mercado fue el punto de partida. Hasta la fecha, no se ha identificado ningún animal claramente infectado como fuente. Hay rastros, pero no una „pistola humeante“. Los críticos subrayan: „Llama la atención que la atención se haya centrado mucho en el mercado, mientras que otras posibles ubicaciones de partida -por ejemplo, los laboratorios- se han examinado mucho menos abiertamente.“
Argumento 4: „No parece una construcción obvia de laboratorio“
Un informe bastante técnico, pero argumento citado a menudo Lee: Genéticamente hablando, el SARS-CoV-2 no tiene „huellas dactilares“ claras que apunten a una construcción artificial obvia. Es decir:
Los virus creados artificialmente en el pasado presentan a veces ciertos patrones en su material genético que pueden reconocerse como pruebas del trabajo de laboratorio, por ejemplo interfaces, marcadores o firmas inusuales. En el caso del SARS-CoV-2, a muchos investigadores les parece que la estructura general podría haber surgido por mutación y recombinación naturales sin tales intervenciones.
Fuerza de este argumento:
Los expertos están familiarizados con las construcciones típicas de laboratorio y no encuentran aquí nada que apunte claramente en esta dirección. Existen modelos de cómo los sitios conspicuos (por ejemplo, el sitio de escisión furina) podrían surgir a través de procesos naturales - por ejemplo, a través de la recombinación de diferentes virus en los animales.
Debilidad del argumento:
En sentido estricto, sólo dice: „No vemos pruebas evidentes de un diseño de laboratorio“. No prueba que no hubo participación de laboratorio, porque: Los métodos modernos pueden hacer cambios de tal manera que ya no son claramente reconocibles como artificiales. Los críticos objetan: „Si alguien construye deliberadamente un virus y evita todos los marcadores llamativos, entonces tendría exactamente el mismo aspecto que un virus natural“.“
En otras palabras, este argumento es más bien una conclusión negativa („no vemos ninguna prueba clara de X“), no una prueba positiva de un origen natural.
Donde tropieza la explicación clásica
En resumen, la hipótesis de la zoonosis tiene varios componentes plausibles:
- proximidad conocida a coronavirus de murciélagos,
- paralelismos históricos con brotes anteriores,
- papel destacado del mercado de Huanan,
- ninguna „huella“ genética evidente de un laboratorio.
No obstante, aún quedan algunas cuestiones importantes por resolver:
- Falta el host intermedioTodavía no se ha identificado ningún animal que sirva claramente de „puente“ entre murciélagos y humanos, a diferencia de lo ocurrido en algunas epidemias anteriores.
- Lagunas en los primeros datosLas primeras infecciones son difíciles de rastrear. No está claro si el mercado fue realmente el primer foco o sólo la primera agrupación llamativa.
- Investigación paralela en laboratorioNo se puede ignorar el hecho de que hay laboratorios en la misma ciudad que llevan años investigando virus similares. Los críticos afirman que la narrativa de las enfermedades zoonóticas es demasiado tajante respecto a esta realidad.
- Transparencia limitadaMuchos datos primarios -especialmente de China- aún no son totalmente accesibles. Esto se aplica tanto a las muestras naturales como a los documentos de laboratorio. Esto debilita cualquier hipótesis, incluso la clásica.
Una imagen plausible pero incompleta
La explicación clásica de un origen natural del SRAS-CoV-2 no es ilógica en sí misma. Se basa en:
- mecanismos conocidos,
- ejemplos históricos,
- relación genética,
- y el papel de los mercados y el contacto con la fauna.
Sin embargo, sigue siendo un modelo con lagunas mientras no se identifique un hospedador animal específico, no se puedan rastrear completamente los primeros casos y no se disponga de datos importantes. Por ello, muchos virólogos ven esta hipótesis como la más probable en la actualidad, pero ni siquiera ellos pueden afirmarlo con absoluta certeza: „Definitivamente fue así“.“
Aquí es precisamente donde entran en juego las hipótesis de laboratorio. Utilizan las mismas lagunas, pero las interpretan de forma diferente. Mientras que la hipótesis de la zoonosis dice: „Tenemos buenas razones para creer que fue la naturaleza“.“ dicen las hipótesis de laboratorio:
„Estas lagunas y anomalías tienden a hablar en favor de la implicación del laboratorio“. Así pues, en el próximo capítulo examinaremos más detenidamente la hipótesis del accidente de laboratorio: ¿Qué se afirma en ella? ¿Qué pruebas se citan? ¿Dónde están las lagunas?
| Argumento del grupo | Lo que habla a favor | Lo que habla en contra |
|---|---|---|
| El SARS-CoV-2 es similar a los coronavirus de murciélago conocidos | Proximidad genética con RaTG13 y otras líneas de virus; propiedades similares en estructura y composición. | No se ha encontrado un „virus madre“ directo; a pesar de la búsqueda intensiva, falta un precursor directo. |
| Las zoonosis son históricamente comunes | El SARS-1, el MERS y otras pandemias proceden claramente de poblaciones animales. | Una conclusión por analogía no sustituye a la prueba; las pautas anteriores no tienen por qué volver a aplicarse. |
| El mercado de Huanan como posible punto de partida | Muchas agrupaciones tempranas allí; rastros de ADN animal y ARN viral en los mismos lugares. | El mercado podría haber sido un amplificador, no la fuente; no se encontraron animales infectados. |
| No hay pruebas genéticas claras de laboratorio | SARS-CoV-2 no muestra marcadores de corte obvios que serían típicos de la construcción artificial. | La tecnología moderna podría evitar los rastros; ninguna prueba de la naturaleza, sólo la falta de pruebas de la manipulación. |
La hipótesis del accidente de laboratorio: investigación, riesgo y preguntas sin respuesta
La hipótesis del accidente de laboratorio se sitúa entre la precaución plausible y la desconfianza justificada. No hace la audaz afirmación de que el SARS-CoV-2 fue „construido“. Primero plantea algo mucho más sencillo:
¿Puede un virus que se investiga en un laboratorio escaparse accidentalmente? Ya ha habido casos así en la historia, y eso es precisamente lo que hace que esta hipótesis merezca ser tomada en serio por muchos expertos. No se basa en sensaciones o especulaciones, sino en sobrias consideraciones: Dondequiera que se trabaje, se cometen errores, sobre todo cuando se investigan agentes patógenos altamente infecciosos.

Wuhan, una ciudad moderna en la investigación de virus
Wuhan no es una ciudad cualquiera. Alberga un laboratorio del más alto nivel de seguridad: el Instituto de Virología de Wuhan (WIV). Este instituto lleva muchos años investigando los coronavirus de los murciélagos, incluidos los virus genéticamente próximos al SARS-CoV-2.
Esta investigación no es inusual. Se lleva a cabo en todo el mundo para prepararse ante posibles pandemias. En Wuhan, había equipos recogiendo nuevos virus de murciélagos, descodificando su material genético e intentando comprender cómo pueden desarrollarse.
Algunos investigadores consideran que el hecho de que la pandemia comenzara en esta ciudad es una coincidencia, mientras que otros lo ven como una señal estadística que, al menos, merece atención. Esta coincidencia de dos líneas -la pandemia y la investigación de virus- no puede ignorarse sin más.
Cómo puede ocurrir un accidente de laboratorio
En los laboratorios que investigan virus se aplican estrictas normas de seguridad. Guantes, esclusas, trajes especiales, cámaras presurizadas... todo está diseñado para evitar que se escapen los virus. Pero ningún sistema es absolutamente seguro. En el pasado se han documentado varios accidentes de laboratorio:
Tras el primer brote del antiguo virus del SARS, se dieron casos de liberación accidental del virus en laboratorios de China, Singapur y Taiwán. Otros agentes patógenos también se han liberado involuntariamente en diversos países, por lo general sin mayores consecuencias, pero no por ello dejan de ser un ejemplo de advertencia. A menudo sólo ha hecho falta un pequeño descuido: un guante roto, un reactor sellado de forma incompleta, una contaminación inadvertida. En la mayoría de los casos, no se trata de catástrofes espectaculares, sino de errores humanos rutinarios.
Para los partidarios de esta hipótesis, la consecuencia es obvia: cuando se investigan virus altamente infecciosos, siempre existe un riesgo residual, aunque todos los implicados trabajen a conciencia. Esta opinión no necesita un „villano“. Basta con lo que puede ocurrir en cualquier parte: un accidente.
Pruebas citadas por los partidarios de un accidente de laboratorio
Cualquiera que considere posible o probable un accidente de laboratorio suele referirse a cuatro puntos que, en conjunto, dibujan un cierto panorama. Ninguno de ellos es una prueba, pero juntos forman una cadena de razonamiento comprensible para algunos.
- En primer lugar: El inicio en Wuhan no es una coincidencia neutral. Wuhan no es un punto caliente para las poblaciones de murciélagos. Las poblaciones conocidas más cercanas de las especies de murciélagos en cuestión se encuentran a cientos de kilómetros. Sin embargo, es precisamente allí, en esta gran ciudad, donde desde hace años se llevan a cabo investigaciones con virus similares. Para algunos, esta coincidencia espacial es al menos llamativa.
- En segundo lugar: Los primeros datos son incompletos. Todavía no se puede decir con exactitud quiénes fueron los primeros infectados ni cómo se infectaron. Algunos de los primeros expedientes y muestras de pacientes se publicaron tarde o ya no están disponibles.
Es precisamente en esas zonas de niebla donde se crea el espacio para la pregunta: ¿Qué se ha pasado por alto, o incluso se ha tapado? - Tercero: Se ha informado de posibles problemas de seguridad. Hay indicios que sugieren que en Wuhan no siempre se tuvo el máximo cuidado. Dichas pruebas van desde memorandos internos sobre deficiencias en la formación hasta declaraciones de diplomáticos occidentales que señalaron puntos débiles antes de la pandemia. Estos informes son controvertidos, pero existen, y alimentan las dudas.
- En cuarto lugar: Las agencias de inteligencia discrepan, pero algunas se inclinan por un accidente de laboratorio. Diversas autoridades estadounidenses han realizado evaluaciones. Algunas consideran más probable un origen natural, otras se inclinan moderadamente por un accidente de laboratorio. Ninguna agencia habla de certeza, pero el hecho de que haya evaluaciones diferentes demuestra que esta hipótesis no se ha sacado de la manga.
Cuando la hipótesis del accidente de laboratorio es convincente
No hace falta ser científico para reconocer que hay algo fundamental en juego: Cuando en una ciudad se lleva a cabo una investigación puntera sobre agentes patógenos y al mismo tiempo se inicia allí mismo una pandemia mundial, surge una pregunta natural que nadie puede simplemente borrar. Un accidente de laboratorio tampoco es especialmente espectacular. Sería la versión discreta de una catástrofe:
Un investigador se infecta inadvertidamente, vuelve a casa después del trabajo, infecta a una persona... y la cadena sigue su curso. Mucha gente puede identificarse con esta idea porque parece más realista que algunas de las complicadas historias sobre huéspedes intermedios, condiciones de mercado y hallazgos perdidos en la naturaleza. Por eso, algunos se limitan a decir:
„La explicación más sencilla no siempre es la correcta, pero al menos hay que tomársela en serio“.“
Sin embargo, donde la hipótesis del accidente de laboratorio flaquea
A pesar de toda su plausibilidad, también hay puntos críticos en los que esta teoría se debilita. Los más importantes son
- No hay pruebas directas. Hasta la fecha, no se ha encontrado ningún documento, ningún protocolo, ninguna muestra de laboratorio que demuestre claramente: „Este virus estuvo en el laboratorio y algo salió mal allí“. Hay indicios, pero no pruebas definitivas.
- Muchas de las indicaciones mencionadas también pueden interpretarse de forma diferente. Un host intermedio ausente puede significar: No había ninguno. O: Aún no se ha encontrado. O: La búsqueda fue poco entusiasta. Estas ambigüedades dejan mucho margen a la interpretación.
- Los accidentes de laboratorio son raros y, por lo general, rápidamente reconocibles. Dicen los partidarios: „Los errores ocurren en todas partes“. Los detractores argumentan en contra: En los laboratorios modernos de alta seguridad, los procedimientos están tan estrictamente regulados que un accidente de este tipo normalmente se advierte y se documenta. Si esto funciona siempre en la realidad es otra cuestión.
- La estructura genética del SARS-CoV-2 no tiene necesariamente un origen de laboratorio. Muchos virólogos subrayan que el virus no tiene ninguna de las características conocidas como firmas típicas de laboratorio. Los que están a favor replican: „Un experimento bien hecho tampoco puede tener una firma“. Pero al final, este debate sigue abierto.
Una hipótesis entre las preguntas abiertas y las respuestas que faltan
La hipótesis del accidente de laboratorio opera en un campo de tensión: parece plausible porque encaja en un mundo real de errores humanos. Al mismo tiempo, parece incompleta porque faltan pruebas contundentes. Se podría decir:
- No está probado ni refutado.
- No es ni absurdo ni seguro.
- Es posible, pero no está confirmado.
Para muchas personas, es precisamente esta zona gris la que resulta tan difícil de soportar. En un mundo complejo, uno quiere respuestas claras. Pero cuando se trata de la cuestión del origen del SRAS-CoV-2 en particular, todavía no parece haber una respuesta clara.
Por este motivo, algunos investigadores se inclinan por una tercera opinión: la hipótesis mucho más sólida de que el SARS-CoV-2 no sólo podría haberse originado en un laboratorio, sino que podría haber sido modificado deliberadamente allí.
| Argumento del grupo | Lo que habla a favor | Lo que habla en contra |
|---|---|---|
| Inicio de la pandemia en una ciudad con investigación sobre coronavirus | En Wuhan hay laboratorios que investigan virus similares al SRAS; la proximidad es sorprendente. | Las grandes ciudades sin laboratorios también pueden ser el origen; la correlación espacial no sustituye a la causalidad. |
| Seguridad en los laboratorios | Informes sobre formación inadecuada, advertencias anteriores de diplomáticos occidentales. | Muchos de estos informes no están confirmados o son contradictorios; faltan pruebas concretas. |
| Falta de transparencia y retención de datos | Lagunas en los primeros números de casos, registros de laboratorio incompletos, publicaciones tardías. | El caos de datos es habitual en las pandemias; la falta de datos no prueba que se trate de un accidente. |
| Se documentan los accidentes de laboratorio | Las variantes anteriores del SRAS se han escapado varias veces de los laboratorios; es posible que se trate de un error humano. | En los laboratorios BSL-3/BSL-4, los controles son muy estrictos; un accidente tendría que dejar huellas. |
La tesis de la producción selectiva en laboratorio: la opinión del Dr. Nehls y otros
En los primeros capítulos analizamos dos líneas: la narrativa clásica de la zoonosis y la posibilidad de un accidente de laboratorio. La opinión del Dr. Michael Nehls va un paso más allá. No sólo considera probable que el SRAS-CoV-2 tenga un origen de laboratorio, sino que habla abiertamente de un arma biológica creada deliberadamente, cuyas propiedades no son accidentales, sino el resultado de una manipulación deliberada.
En este capítulo se traza su argumentación -tal como él mismo la presenta- y luego se muestra dónde encuentra preguntas sin respuesta o contradicciones por parte de los expertos.

¿Quién es Michael Nehls y desde qué perspectiva argumenta?
Michael Nehls es médico y genetista molecular alemán. Ha investigado en inmunología y posteriormente escribió varios libros de divulgación científica, entre ellos sobre el Alzheimer, la fatiga mental y la pandemia de coronavirus („Das Corona-Syndrom“, „Herdengesundheit“, „Das indoktrinierte Gehirn“).
Durante el periodo de Corona, apareció cada vez más como comentarista crítico que:
- la política de pandemia,
- el papel de la OMS, la CEPI y la industria farmacéutica
- y, en particular, las vacunas de ARNm
es muy examinado. Sus textos y entrevistas aparecen principalmente en plataformas alternativas y en su propio sitio web. Lo importante es que Nehls no habla desde la posición de un virólogo que investiga los coronavirus, sino como un genetista molecular que reinterpreta los estudios existentes, las patentes y los procesos políticos desde su propia perspectiva.
Centro de su tesis: El sitio de escisión de la furina como „firma“ de manipulación
En el centro del argumento de Nehls se encuentra un detalle del genoma del SARS-CoV-2: el llamado sitio de escisión de furina (FCS) en la proteína espiga. En pocas palabras:
Este sitio de corte asegura que la proteína de la espiga sea cortada en dos partes (S1 y S2) por la enzima furina. Esto facilita que el virus Penetración en células humanas lo que la hace especialmente eficaz.
Nehls se basa en una publicación de un equipo internacional de investigadores (Ambati et al.) en Fronteras de la virología. Describe que una secuencia de 19 nucleótidos en la región de este sitio de escisión de furina coincide exactamente con una secuencia de una patente de ARNm más antigua y patentada (secuencia relacionada con MSH3, utilizada por Moderna, entre otros). Estos investigadores indican una probabilidad extremadamente pequeña de que dicha coincidencia se produzca por casualidad: alrededor de 3,21 × 10-¹¹, es decir, del orden de „una entre tres trillones“.
Nehls interpretado Así lo explica: una coincidencia tan exacta prácticamente ya no puede explicarse como una casualidad. Por tanto, concluye que el punto de corte de la furina se insertó deliberadamente, es decir, que fue el resultado de una manipulación genética molecular y no de la evolución natural. En este punto, su argumento pasa de ser un „accidente de laboratorio“ a una construcción deliberada:
Si una parte del genoma del virus está tan estrechamente vinculada a una secuencia técnica patentada, cree que el virus no puede proceder simplemente „de la naturaleza“. Sin embargo, el debate científico al respecto no es tan claro como él pretende: Comentarios de especialistas Los resultados de los estudios sobre este trabajo indican que la probabilidad calculada es problemática y puede presentar deficiencias metodológicas. Otras obras muestran que los sitios de corte de furina en los coronavirus también surgen de forma natural y han aparecido varias veces de forma independiente; por lo tanto, no son en sí mismos una prueba de ingeniería genética.
No obstante, está claro que para Nehls es precisamente este punto -secuencia única, fuerte infectividad y vínculo con una patente- la piedra angular de su tesis sobre las armas biológicas.
De la ganancia de función al arma biológica: así construye Nehls el panorama general
Nehls combina los detalles genéticos moleculares con un marco más amplio: La investigación sobre la ganancia de función. Se refiere a programas como „Enfermedad X“, a las listas de prioridades de la OMS y a la colaboración entre la OMS, el CEPI y los fabricantes de vacunas. En sus textos, escribe que la investigación se lleva a cabo específicamente sobre „patógenos prioritarios“ y familias de virus previamente definidos, con el objetivo de ampliar funcionalmente los virus (gain-of-function) para hacerlos patógenos para el ser humano y preparar paralelamente vacunas.
Evento 201 y juegos de simulación de pandemias
No considera que los juegos de simulación como el „Evento 201“ sean un ejercicio neutral, sino una indicación de que precisamente este tipo de pandemia estaba preparada y se esperaba. Considera que el hecho de que poco después apareciera un pariente del SRAS con un sitio de escisión de furina inusual es una prueba más de que no se trataba de una coincidencia.
Arma biológica SARS-CoV-2
En uno de sus artículos escribe explícitamente: „El SARS-CoV-2 es un arma biológica“, y describe la subunidad S1 de la proteína de la espiga como la verdadera „bala“ que se dispara contra nuestro organismo.
Vinculación con los programas de vacunación
Nehls argumenta además que las vacunas de ARNm producen artificialmente el componente más peligroso de esta supuesta arma biológica -la proteína de la espiga- en el cuerpo sin crear una inmunidad natural significativa. Por eso utiliza el término „spiking“ en lugar de „vacunación“ y considera que se trata de una especie de segunda oleada de ataque que pretende dañar a las personas mediante una exposición prolongada a los spikes.
En su visión del mundo, el SARS-CoV-2 no es, por tanto, un producto aleatorio de la evolución o un mero accidente de laboratorio, sino un virus modificado deliberadamente e incrustado en una estructura más amplia de investigación sobre armas biológicas, intereses farmacéuticos, política de la OMS y control social.
El cálculo de probabilidades: ¿„prácticamente imposible“ o no?
Nehls argumenta con una probabilidad extremadamente baja - „una entre 300.000 millones“ u órdenes de magnitud similares- que la secuencia en cuestión en el sitio de escisión de la furina podría haber surgido por casualidad. Básicamente se basa en esto:
- la longitud de la secuencia correspondiente (19 nucleótidos),
- el tamaño del genoma del SARS-CoV-2 (~30.000 nucleótidos),
- el número y la longitud de las secuencias de una determinada biblioteca de patentes,
- y la supuesta aleatoriedad de dichos partidos.
Desde su punto de vista, esto es lo que sigue:
„Si la probabilidad es tan extremadamente baja, sólo hay una explicación realista: manipulación deliberada“.“
Sin embargo, la categorización científica es mucho más prudente: un comentario oficial (Dubuy & Lachuer) sobre este trabajo señala explícitamente que la probabilidad calculada podría ser incorrecta o engañosa. En concreto, la suposición de que todas las 19 secuencias posibles tienen la misma probabilidad y se distribuyen de forma independiente está muy simplificada.
También hay pruebas de que en otros coronavirus se dan de forma natural sitios de escisión de furina similares y que han surgido varias veces de forma independiente, es decir, que no son un acontecimiento singular.
Esto deja un área de tensión: desde la perspectiva de Nehls, los cálculos proporcionan la ’pistola humeante„. Desde el punto de vista de muchos virólogos y biólogos evolutivos, esta conclusión es exagerada: los datos no bastan como prueba y las estadísticas son vulnerables.
Encuesta actual sobre un posible caso de tensión en Alemania
La narrativa ampliada de Nehls: cerebro, adoctrinamiento y ’arma biológica mental„
En sus obras más recientes, Nehls amplía la tesis del origen puro. En „El cerebro adoctrinado“, describe un mecanismo por el cual la ansiedad, el estrés constante y las narrativas de los medios de comunicación perturban la neurogénesis en el hipocampo y debilitan así nuestra resiliencia mental. Combina varios niveles:
- Biología de la proteína espigaDescribe la proteína de la espiga como neurotóxica y perjudicial para el cerebro a largo plazo, especialmente en relación con la inflamación crónica.
- Control socialConsidera que la pandemia, las medidas y la comunicación al respecto forman parte de un „modelo de crisis permanente“ más amplio, cuyo objetivo es agotar mentalmente y atemorizar a la gente y hacerla más receptiva a las estructuras tecnocráticas.
- Conexión con el origenDe todos modos, si el SARS-CoV-2 es un arma biológica desde su punto de vista, todo encaja en una especie de narrativa global: primero el virus „artificial“, luego las inyecciones de ARNm „punzantes“, después los efectos psicológicos de las medidas... todo forma parte de un ataque contra la salud física y mental.
Esta opinión es muy exagerada. Va mucho más allá de lo que sostienen incluso muchos críticos de la política oficial en materia de coronavirus. En consecuencia, no es compartida en los principales medios de comunicación ni por los organismos oficiales; algunas categorizaciones hablan explícitamente de desinformación o de narrativa conspirativa, especialmente en relación con sus declaraciones sobre las vacunas.
Dónde se rompe la argumentación de Nehls
Aunque se pueda entender su escepticismo básico, hay varios puntos en los que su argumentación se tambalea visiblemente:
- Falta de pruebas directas: Todavía no hay registros de laboratorio, ni una secuencia genética publicada, ni un documento que demuestre sin lugar a dudas: „Este virus específico se construyó en el laboratorio X y luego se liberó“. Nehls trabaja con cadenas de pruebas, interpretaciones y probabilidades, pero no puede aportar ninguna prueba contundente.
- Interpretación sólida de un artículo controvertido: El trabajo sobre el sitio de clivaje de la furina y la homología MSH3 se discute entre los expertos, pero no es una prueba reconocida de ingeniería genética. El hecho de que Nehls lo trate como tal es una interpretación muy rebuscada.
- Los puntos de escisión de la furina también se dan de forma natural: Varios Estudios muestran que en otros coronavirus han surgido puntos de escisión similares sin intervención del laboratorio, a través de la recombinación y la selección natural. Por lo tanto, esta característica por sí sola no es suficiente para sacar conclusiones sobre la producción artificial.
- Mezcla puntos de crítica bien documentados con partes muy especulativas: Es obvio que la OMS, la CEPI, las empresas farmacéuticas y los Estados tienen sus propios intereses. Que se han cometido errores en la política de pandemias tampoco se discute. Pero inferir directamente una „conspiración de armas biológicas“ coordinada a partir de estos problemas reales es un salto enorme que va más allá de lo que se puede probar.
Conclusión: una posición muy minoritaria
La opinión de Michael Nehls puede resumirse así: lo más probable es que el SARS-CoV-2 se construyera en el laboratorio. El sitio de escisión de la furina y su supuesta relación de patente son la pista genética central. El virus debe entenderse como un arma biológica, y la proteína de la espiga como un componente específicamente dañino.
Las vacunas de ARNm extenderían esta arma biológica hacia el interior, por así decirlo, al permitir que el propio organismo produzca la proteína de la espiga de forma permanente. Todo ello se inscribe en un sistema más amplio de juegos de planificación de pandemias, intereses farmacéuticos y control de los medios de comunicación.
Esta postura es claramente minoritaria y no coincide con la opinión científica mayoritaria actual, que sigue considerando plausible un origen natural y que los datos existentes hasta la fecha no son concluyentes. no como prueba reconocida para la producción selectiva en laboratorio.
| Argumento del grupo | Lo que habla a favor | Lo que habla en contra |
|---|---|---|
| El sitio de escisión de la furina aparece „insertado“ | Secuencia inusual de 19 que aparecen en una base de datos de patentes; probabilidad aleatoria estadísticamente baja según algunos análisis. | La recombinación natural puede producir estos sitios; los cálculos estadísticos son controvertidos. |
| Conexiones con las patentes de ARNm | Secuencias iguales o similares aparecen en patentes más antiguas; parece artificioso. | Muchas secuencias se solapan aleatoriamente; no se ha demostrado que exista un vínculo directo entre la patente y el virus. |
| Ejercicios de pandemia como el Evento 201 | Los procesos pandémicos se simularon en detalle; la proximidad temporal es sorprendente. | Los juegos de simulación son habituales en las autoridades sanitarias; la proximidad temporal no es prueba de intencionalidad. |
| Intereses globales de farmacéuticas, OMS y fundaciones | Grandes intereses financieros y políticos; sospecha de control e influencia. | intereses existen, pero no hay pruebas de que exista un plan coordinado para la producción de virus. |
| La proteína de la espiga como „componente nocivo selectivo“ | Nehls interpreta las propiedades biológicas como deliberadamente tóxicas; conexión con las vacunas. | La mayoría de los biólogos ven la púa como un mecanismo biológico, no como un arma; no hay pruebas de intención de manipulación. |
Otros autores con puntos de vista similares a Michael Nehls
Existe todo un abanico de autores, científicos y periodistas de investigación que -por diferentes motivos- expresan dudas sobre el origen natural del virus o escriben específicamente sobre hipótesis de laboratorio, biotecnología, investigación de ganancia de función o intereses de poder estructural. Para darle una visión de conjunto, he aquí los nombres más importantes:
- Dr. Richard EbrightBiólogo molecular (EE.UU.), es desde hace años un observador crítico de la investigación sobre la ganancia de función. Defiende con especial firmeza los proyectos virológicos arriesgados y considera que los accidentes de laboratorio son una fuente realista de peligro.
- Dra. Alina ChanBiólogo molecular del Instituto Broad (MIT/Harvard). Conocido por sus trabajos sobre la cronología de las primeras pandemias y la tesis de que faltan datos importantes. Coautor de „Viral“, un libro sobre la hipótesis de las fugas de laboratorio.
- Dr. Steven Quaymédico y empresario biotecnológico. Ha escrito varios análisis en los que argumenta estadísticamente que el SARS-CoV-2 debe proceder de un laboratorio. Su trabajo es controvertido, pero se cita a menudo.
- Nicholas WadeEx redactor científico del New York Times y de Science. Su largo ensayo de 2021 sobre el posible origen de laboratorio fue debatido en todo el mundo.
- Dr. Robert MaloneEn un principio participó en las primeras tecnologías de ARNm. Critica duramente tanto la política de vacunas como los proyectos de ganancia de función. Sus posiciones son punzantes, pero encuentran amplia resonancia en los medios críticos.
- Jeffrey SachsEconomista y jefe de la Comisión COVID de Lancet (hasta que se distanció públicamente). Expresó dudas inusualmente claras sobre la transparencia de las agencias chinas y pidió una investigación independiente de los laboratorios.
Estos autores difieren en el contenido, pero comparten un escepticismo fundamental hacia la narrativa de la naturaleza „simple“ y ven problemas estructurales en la política global de investigación, la bioseguridad y la gestión de la información.
En este contexto, una entrevista con el profesor Volker Boehme-Neßler de la Universidad de Oldenburg, que trata muchos detalles sobre la pandemia de la corona.
Las verdaderas consecuencias de la corona - Prof Volker Boehme-Neßler en conversación | Noticias Apollo
Lo que no sabemos - y lo que se deduce de ello
Los cuatro primeros capítulos han mostrado lo diferentes que son hoy en día las opiniones sobre el origen del SRAS-CoV-2. Cada postura tiene sus argumentos. Pero cada posición también tiene lagunas. Son precisamente estas lagunas las que constituyen el núcleo del problema: no sabemos muchas cosas, y puede que algunas no las sepamos nunca. Este capítulo pretende identificar abiertamente estas incertidumbres para que quede claro en qué se basa realmente el debate y dónde están los límites del conocimiento.
Los límites de la situación de los datos - por qué muchos siguen sin estar claros a día de hoy
Un obstáculo importante para cualquier análisis serio es que la fase inicial de la pandemia está poco documentada y sólo se puede acceder a ella parcialmente. Esto afecta a:
- los primeros historiales de los pacientes,
- Muestras medioambientales de Wuhan,
- Documentos de laboratorio,
- Muestras de animales procedentes del comercio y los mercados de animales salvajes,
- procesos de comunicación interna entre instituciones.
Una parte importante de estos datos es:
- nunca se ha publicado,
- posteriormente retirado,
- se ha perdido,
- o sólo se conocen de forma fragmentaria.
Sin esta información, toda vía de origen -ya sea natural o de laboratorio- queda incompleta en sí misma. No existe ningún relato cerrado que sea realmente hermético.
Pregunta abierta 1: ¿De dónde salió la primera persona infectada?
Aún no está claro quién fue la primera persona que enfermó, ni siquiera si se registraron los primeros casos de forma fiable. Lo único que sabemos es que
- que había varias agrupaciones tempranas en Wuhan,
- que el mercado de Huanan podría haber sido un amplificador o un origen,
- que en la misma ciudad y al mismo tiempo se estaban investigando virus similares.
Pero ningún escenario -natural o de laboratorio- puede reconstruir claramente la primera infección.
Pregunta abierta 2: ¿Por qué no se ha encontrado ningún host intermedio?
En brotes zoonóticos anteriores se encontraron animales que sirvieron de puente. En el caso del SRAS-CoV-2, la búsqueda de un animal portador del virus y directamente relacionado con los primeros casos ha sido infructuosa hasta la fecha. Esto podría significar
- el huésped intermedio nunca fue descubierto,
- el rastro se ha difuminado,
- o no había huésped intermediario porque el virus se originó en un laboratorio.
Las tres variantes son posibles, pero ninguna está demostrada.
Pregunta abierta 3: ¿Por qué no hay documentos de laboratorio claros?
Si un virus hubiera sido realmente creado o manipulado en un laboratorio, tendría que haber rastros, al menos técnicos. Pero incluso un origen natural sólo puede confirmarse cuando se revelan muestras históricas.
No ha ocurrido ni lo uno ni lo otro.
Y eso es precisamente lo que hace que el debate siga siendo vago. Algunos lo ven como algo intencionado, otros como burocracia, otros simplemente como caos en una situación que se agrava repentinamente. La verdad podría estar en cualquier punto intermedio.
Pregunta abierta 4: ¿Hasta qué punto son fiables los cálculos de probabilidades?
Ya sea „1 entre 300.000 millones“ o „1 entre 3 billones“, estas cifras impresionan. Transmiten la sensación de que algo así no puede ser aleatorio. Pero las probabilidades dependen mucho de cómo se hagan las cuentas:
- de los que se parte,
- cómo comparar secuencias,
- en que se basan los modelos.
En ciencia, estos cálculos nunca son pruebas definitivas, sino indicios, y a menudo también objetivos de ataque. Si el parámetro más pequeño se ajusta de forma diferente, el resultado puede ser completamente anulado.
Pregunta abierta 5: ¿Hasta qué punto fue neutral la comunicación internacional?
La pandemia ha demostrado lo difícil que es cuando la política, la ciencia y los medios de comunicación están en modo de crisis al mismo tiempo. Una comunicación defectuosa no es necesariamente un signo de mala intención, pero sigue teniendo un efecto destructivo.
- Algunos expertos cambiaron rápidamente de postura.
- Algunas instituciones han publicado la información tarde o en fragmentos.
- Algunos medios de comunicación han devaluado los puntos de vista desde el principio, antes de haberlos examinado a fondo.
Esto no sólo creó incertidumbre, sino también desconfianza.
Qué significan todas estas preguntas sin respuesta
Si tomamos todas las áreas en conjunto, surge un patrón central: estamos operando en una niebla de datos faltantes, documentos poco claros, información contradictoria y sobrecarga emocional. Esto hace casi imposible encontrar una verdad clara. Y precisamente por eso la hay:
- Personas que creen estrictamente en el origen natural,
- Las personas que piensan que un accidente de laboratorio es lo más probable,
- y personas que, como Michael Nehls, abrazan la producción consciente en laboratorio.
Cada uno de estos campos llena el mismo espacio de incertidumbre, sólo que con interpretaciones diferentes.
Por qué este artículo es importante para mí
No he escrito este artículo para demostrar una teoría ni para convertir a nadie. Lo he escrito porque yo -como todo el mundo- me encuentro en medio de esta incertidumbre. He experimentado por mí mismo lo contradictoria que era la información. He tomado decisiones que me han afectado personalmente, como la cuestión de la vacunación. He intentado proteger a mis hijos y he acabado teniendo que ver cómo se enfrentaban en la escuela a decisiones que nadie debería tomar por ellos. Y he sentido lo difícil que es mantener la cabeza despejada en una época llena de rumores, medias verdades y mensajes políticos.
El motivo de este artículo es sencillo:
Quería escribir con sobriedad qué puntos de vista existen, sin juicios, sin volumen, sin encasillamientos. Porque sólo se puede pensar bien si se sabe qué posiciones hay y por qué la gente llega a esas posiciones.
Quizá este resumen ayude a otras personas como yo:
No dando respuestas, sino orientando. Para que al menos puedas reconocer, fuera de esta niebla, adónde pueden conducir los caminos.
Preguntas más frecuentes
- ¿Por qué es tan importante el origen del SARS-CoV-2?
El origen determina qué lecciones debemos aprender para el futuro. Si el virus procede de la naturaleza, debemos prestar más atención al comercio de animales salvajes, las condiciones de cría y los riesgos ecológicos. Si procede de un laboratorio, necesitamos normas de seguridad más estrictas, más transparencia y límites claros para las investigaciones arriesgadas. Y si se ha producido artificialmente, también se plantean cuestiones éticas y políticas. Por tanto, el origen no es un detalle académico, sino la base de la protección futura. - ¿Por qué, después de años, aún no se ha aclarado claramente el origen del virus?
Porque faltan datos cruciales. Entre ellos se encuentran los historiales de los primeros pacientes, documentos de laboratorio, muestras genéticas de Wuhan, informes sobre normas de seguridad y muestras comparativas de animales. Muchos de ellos nunca se han publicado o sólo son accesibles en fragmentos. Sin estos fundamentos, no se puede demostrar sin lugar a dudas ni un origen natural ni un origen de laboratorio. - ¿La genética habla más a favor de un origen natural o de la intervención del laboratorio?
Ambas son posibles, pero ninguna está clara. La estructura general del virus coincide básicamente con la de los coronavirus conocidos de la naturaleza. Al mismo tiempo, hay características individuales, como el sitio de escisión furina, que los críticos consideran sospechosas. La mayoría de los virólogos consideran que los mecanismos naturales son suficientes para explicar estas características. Los investigadores críticos tienden a ver esto como una prueba de manipulación. Por lo tanto, la genética disponible no permite hacer una afirmación clara. - ¿Por qué no se ha encontrado un hospedador intermediario, como ocurre con otras zoonosis?
Esta es una de las mayores cuestiones sin resolver. En brotes anteriores se encontraron rápidamente animales que podían ser portadores del virus. En el caso del SARS-CoV-2, a pesar de las intensas búsquedas, todavía no se ha identificado claramente ningún animal de este tipo. Esto podría significar que se pasó por alto el hospedador intermediario, que la búsqueda de datos fue limitada o que no hubo ninguno porque el virus no se desarrolló de forma natural. Las tres variantes son plausibles. - ¿Por qué los laboratorios de Wuhan desempeñan un papel tan importante en el debate?
Wuhan lleva muchos años investigando intensamente los coronavirus de los murciélagos, incluidas las variantes genéticamente próximas al SARS-CoV-2. Muchos consideran llamativo el hecho de que la pandemia empezara precisamente en esta ciudad. Esto convierte al laboratorio en una parte necesaria del análisis, sin atribuir automáticamente la culpa. - ¿Hasta qué punto es realista un accidente de laboratorio?
Los accidentes de laboratorio son raros, pero no imposibles. También se han documentado casos de variantes anteriores del SRAS en los que los investigadores se han infectado en los laboratorios. Incluso con un alto nivel de seguridad, basta un error, como una contaminación inadvertida. Esto no significa que se haya producido realmente un accidente, pero sigue siendo una posibilidad realista. - ¿Un accidente de laboratorio tiene automáticamente algo que ver con la intencionalidad o la „conspiración“?
No. Un accidente es un accidente, sin malicia. Un investigador podría haberse infectado sin darse cuenta, irse a casa y propagar el virus. La hipótesis del accidente de laboratorio no es automáticamente sinónimo de la idea de una liberación deliberada. - ¿Cuál es la diferencia entre la producción selectiva de laboratorio y un accidente de laboratorio?
Un accidente de laboratorio sólo describe la liberación accidental de un virus que puede haber estado bajo investigación. La teoría de la producción deliberada en laboratorio va mucho más allá: afirma que el virus fue modificado o diseñado deliberadamente para producir determinadas características. Esta tesis es mucho más controvertida y suele basarse en la interpretación de características genéticas individuales, argumentos estadísticos y contextos políticos. - ¿Por qué cree el Dr. Michael Nehls que el SARS-CoV-2 es un virus creado artificialmente?
Nehls considera que el sitio de escisión de la furina en el genoma no es natural y se remite a un análisis estadístico que calcula una probabilidad aleatoria extremadamente baja. También establece vínculos con patentes de ARNm, ejercicios de pandemia y estructuras globales. De todo ello deduce la hipótesis de que el SARS-CoV-2 no sólo es artificial, sino intencionado. Esta opinión no es compartida por la mayoría de los científicos, pero forma una narrativa independiente. - ¿Qué habla en contra de la teoría de un virus artificial?
La genética del SARS-CoV-2 puede explicarse mediante procesos naturales conocidos, como la recombinación y la evolución. Los análisis estadísticos, que supuestamente sugieren un origen artificial, son cuestionables desde el punto de vista metodológico. Además, no se han encontrado documentos de laboratorio que demuestren una manipulación dirigida. Por tanto, la teoría sigue siendo especulativa, aunque a muchos les parezca intuitiva. - ¿Cuáles son los indicios de que el virus procede de la naturaleza?
Existen relaciones genéticas con virus de murciélagos conocidos, y las zoonosis han sido históricamente la norma, no la excepción. La concentración de los primeros casos en torno al mercado de Huanan también se considera un indicio. Sin embargo, estos indicios no son tan fuertes como en brotes anteriores porque falta el animal huésped específico. - ¿Por qué mucha gente ya no confía en las cuentas oficiales?
Porque la comunicación durante la pandemia fue a menudo contradictoria. Las declaraciones de los expertos cambiaban, los datos se publicaban tarde, algunas preguntas se devaluaban. Muchas personas sintieron que no se podía hablar abiertamente de ciertos temas. Esta sensación de falta de transparencia continúa hoy en día. - ¿Por qué difieren tanto las teorías?
Porque las lagunas de datos subyacentes son lo suficientemente grandes como para permitir múltiples interpretaciones. La hipótesis de la zoonosis llena estas lagunas con la hipótesis de la evolución natural. La hipótesis del accidente de laboratorio las llena con la imagen del error humano. La hipótesis de la manipulación deliberada las llena con la intención y la planificación. Las tres variantes utilizan la misma incertidumbre, sólo que con un estilo de interpretación diferente. - ¿Podemos descartar la posibilidad de que los intereses políticos influyeran en el debate original?
No. Tanto las relaciones internacionales como las autoridades nacionales tienen intereses, ya sea eludir responsabilidades, proteger la cooperación o desactivar conflictos geopolíticos. Esto no significa automáticamente manipulación, pero crea un clima en el que la información no siempre fluye con la claridad que sería deseable. - ¿Por qué a muchas personas les cuesta creer en una causa puramente natural?
Esto se debe a que el virus apareció exactamente en el mismo lugar en el tiempo y en el espacio donde se llevó a cabo una amplia investigación sobre coronavirus. Además, algunas características - como el sitio de escisión furina - parecen inusuales. A esto se añade la incertidumbre general provocada por la pandemia, las medidas políticas y las declaraciones contradictorias. En este entorno, las explicaciones naturales parecen menos intuitivas para algunos. - ¿Es posible decir hoy qué teoría es la más probable?
No. Los tres enfoques - zoonosis, accidente de laboratorio, producción en laboratorio - siguen siendo posibles. Ninguno está probado, ninguno puede descartarse. La posición más fuerte de la ciencia clásica es que las zoonosis son históricamente comunes. La posición más fuerte de las hipótesis de laboratorio es que faltan datos centrales y que existen correlaciones llamativas. La única certeza es que no existe una respuesta definitiva. - ¿Qué lecciones se pueden extraer a pesar de la incertidumbre?
Independientemente del origen, necesitamos mejores normas de transparencia, mejor documentación, mayor cooperación internacional y reglas claras para la investigación de riesgo. Al mismo tiempo, los sistemas sanitarios deben ser más resistentes y la comunicación pública debe ser más honesta sobre las incertidumbres. El futuro siempre traerá nuevos patógenos: la cuestión es hasta qué punto estamos preparados. - ¿Por qué escribió este artículo?
Porque yo -como muchos otros- me enfrenté a teorías muy diferentes y a menudo tuve la sensación de que nadie sabe realmente a quién creer. Los debates son emotivos, contradictorios y rara vez se presentan en su totalidad. Con este artículo he querido crear una visión de conjunto: tranquila, comprensible, sin posicionamientos. Simplemente un mapa de pensamientos para que usted pueda decidir por sí mismo qué camino le parece plausible.











