Si le interesa la historia de la informática, merece la pena visitar el Museo de Informática de Oldenburgo. El museo es uno de esos lugares que no necesitan hacer mucho ruido para causar impresión y acogerá a partir de abril una exposición especial bajo el lema „50 años del ordenador Apple“. Desde hace muchos años, la tecnología no sólo se expone allí, sino que se mantiene viva. Los aparatos no están detrás de un cristal, sino a menudo listos para su uso sobre las mesas, tal y como se utilizaban en el pasado.
Eso es lo que marca la diferencia. No sólo se ven ordenadores antiguos, sino que se siente cómo era trabajar, jugar y pensar con estas máquinas. Desde los primeros ordenadores domésticos hasta los clásicos ordenadores de oficina y piezas únicas especiales, todo está representado: cuidadosamente recopilado, mantenido y, sobre todo, claramente categorizado.