Hay momentos en la vida cotidiana que al principio parecen completamente banales. Estás sentado en tu mesa, trabajando en un artículo, pensando en un tema nuevo... y de repente suena el teléfono. Un número que no reconoces. En mi caso, un prefijo de la cuenca del Ruhr: 0233 algo. Como autónomo, de vez en cuando recibes llamadas así. Suele tratarse de publicidad, servicios o consejos que en realidad no necesitas.
Al principio contesté a la llamada con normalidad. Una voz femenina y amable respondió al otro lado. Se presentó como empleada de Facebook e Instagram. Como era de esperar, se trataba de publicidad. Sobre anuncios. Sobre el alcance. Visibilidad para las empresas.