Hoy en día, cualquiera que trabaje con IA se ve empujado casi automáticamente a la nube: OpenAI, Microsoft, Google, cualquier interfaz web, tokens, límites, términos y condiciones. Esto parece moderno, pero es esencialmente una vuelta a la dependencia: otros determinan qué modelos puedes utilizar, con qué frecuencia, con qué filtros y a qué precio. Yo voy deliberadamente en la dirección contraria: actualmente estoy construyendo mi propio pequeño estudio de IA en casa. Con mi propio hardware, mis propios modelos y mis propios flujos de trabajo.
Mi objetivo es claro: IA local de texto, IA local de imagen, aprendizaje de mis propios modelos (LoRA, puesta a punto) y todo ello de tal forma que yo, como autónomo y más adelante también cliente de una PYME, no dependa de los caprichos diarios de algún proveedor en la nube. Se podría decir que es una vuelta a una vieja actitud que solía ser bastante normal: „Las cosas importantes las haces tú mismo“. Solo que esta vez no se trata de tu propio banco de trabajo, sino de potencia informática y soberanía de datos.