El término „La IA como sparring“ aparece ahora con frecuencia. Suele significar que una IA ayuda a escribir, genera ideas o completa tareas más rápidamente. Ya se ha publicado en la revista un primer artículo básico sobre este tema. Este artículo pretende ahora mostrar en la realidad cómo puede utilizarse la IA como un eficaz compañero de pensamiento. En la práctica, está claro que la IA sólo se vuelve realmente interesante cuando no se trata como una herramienta, sino como una contraparte. No en el sentido humano, sino como algo que responde, contradice, conduce o incluso revela sin piedad dónde falla tu propio pensamiento.
Aquí es exactamente donde empieza el verdadero beneficio. No donde la IA „entrega“, sino donde reacciona. Donde no se limita a procesar, sino que hace visibles los procesos de pensamiento. Esto es más incómodo que una herramienta tradicional, pero también más sostenible.