Algunas decisiones se toman de la noche a la mañana, otras crecen lentamente. En mi caso, fue lo segundo. Llevaba años con la idea de dejar Alemania y empezar una nueva etapa en el extranjero. Pero, como ocurre en la vida, algo se interponía: Compromisos, proyectos, lazos personales y, por último, la cómoda familiaridad de lo conocido. Pero llega un momento en que te das cuenta:
Ahora es el momento. Ahora es el momento de actuar.